Este blog recoge mis vivencias. Recuerdos y pensamientos de una infancia y adolescencia difíciles.

domingo, 30 de mayo de 2010

Ser padre

Otra noche sin dormir.
A estas horas sólo dan programas Call Show y series repetidas en canales autonómicos. Creo que es "vent del Pla" la serie que estoy viendo, en la que un señor aparece en la vida de su hija (20 años después de haberlas abandonado a su mujer y a ella), con la intención de conocerla.

Curiosamente, todas las series que veo últimamente incluyen tramas parecidas.
En "La pecera de Eva", ella es una chica de treinta y pocos, que entra a trabajar como psicóloga en un colegio. Con el tiempo, se entera de que un paciente suyo es su propio hijo, al cual dio en adopción hace 16 años.

En Física o Química (sí, sé que es una serie muy mala para adolescentes, pero me gusta), una nueva profesora entra a trabajar en el Zurbarán. Allí descubrirá que una alumna suya, es en realidad su hija, a la cual abandonó hace 15 años dejándola al cuidado de su marido. Sus motivos: al nacer se dio cuenta de que ser madre le venía grande, y al cumplir la niña 18 meses, se marchó de casa sin dar explicaciones. Durante los años siguientes, la chica vive una vida despreocupada, sin ataduras, promiscuidad, viajes...
Ahora su intención es recuperar el cariño de su hija, en contra de su marido que no está dispuesto a permitirlo.

En todas estas series, se intenta mostrar el lado más humano y sensible del que abandona. Se intenta demostrar que todos tenemos derecho a equivocarnos y a que la vida nos brinde una segunda oportunidad. Y es verdad que por mi forma de ser, siempre intento comprender los motivos que puedan llevar a alguien a hacer según qué cosas. No suelo sentenciar y procuro entender.

Pero... me pregunto hasta qué punto tiene derecho una persona a aparecer en la vida de su hijo 12, 15 o 20 años después, exigiendo todos los derechos, cuando jamás en todos esos años asumió ninguna responsabilidad.
Por supuesto no me refiero a los casos donde los padres dan en adopción a sus hijos, con todo el dolor de su corazón, por no poder mantenerlos.
Me refiero a esos padres que abandonan a sus hijos porque, simplemente, no los quieren. Y se pasan 12 años sin visitar a su hijo, sin comprarle unos tristes zapatos, sin llamarle por teléfono...
Hasta que un día cuando comienzan a hacerse mayores, empiezan a arrepentirse de sus errores, y deciden recuperar su cariño entrando en su vida como un elefante en una cacharrería.

Cuando me separé de Dani, él decidió cortar también con el niño. La verdad es que nunca le quiso; sólo creyó equivocadamente que una criatura me retendría a su lado para siempre.
Yo le llamaba cada día, pidiéndole que por favor viniese a ver a su hijo, pero nunca le apetecía.
En un año, tan sólo apareció dos veces, pero esas dos veces, lo único que quería era convencerme de que volviera con él. Y como no lo consiguió, acabó desapareciendo del todo, no sin antes amenazarme con que algo muy malo me pasaría si intentaba llevar "este asunto por la vía legal".

Nunca le compró una caja de leche, ni un regalo. Nunca le llamó en su cumpleaños, y probablemente ni se acuerda de qué día nació. No sabe lo que es reñirle porque se ha portado mal en el cole, o pasar una noche en vela intentando que le baje la fiebre.
Preocuparse porque se ha torcido la muñeca jugando en el parque, ayudarle a hacer los deberes o preguntarle qué tal le ha ido el día.
Todas estas cosas quien las ha vivido es mi marido. Porque ser padre es un derecho que se gana, y el amor no entiende de ADN.

La última vez que vi a Dani, hacía cuatro años que lo habíamos dejado.
Mi compañero de trabajo y yo, entramos a cenar en un bar y yo me dirigí directamente al lavabo. Cuando abrí la puerta, oí a mis espaldas cómo un chico se burlaba de mi uniforme. Recuerdo que me giré, y no sé quién de los dos se sorprendió más. Si yo al verle después de tantos años, o Dani al descubrir que aquella basurera con la que se había metido su amigo era yo.
Sé que les dije que mi uniforme lo llevaba a mucha honra, para sacar adelante a mi hijo. Pero que ellos no entendían de trabajo, puesto que los parásitos sólo saben vivir de los demás. Le miré fíjamente a los ojos, mientras le preguntaba: "ya saben tus amigos que dejaste embarazada a una niña y abandonaste a tu propio hijo?"...
El graciosillo que estaba sentado al lado de Dani, pasó de la risa tonta, a quedarse con cara de bobo. Seguramente, no tenía ni idea de aquello.
Mi compañero tampoco entendía nada.

Cuando Dani pudo reaccionar, y recuperó su actitud chulesca, lo único que me dijo fue: "qué quieres, dinero?".
Sé que en la vida no he sentido más asco por alguien, que por esta persona tras pronunciar aquellas palabras. Esa noche ni si quiera cené. Salí del bar y esperé sentada en un bordillo a que el camión me recogiese. Llorando y sin llegar a comprender, cómo alguna vez pude estar enamorada de un ser tan despreciable.

No lo he vuelto a ver desde entonces, y sólo deseo que siga sin aparecer. Pero el miedo, siempre lo tendré encima.
Los niños no son juguetes, que puedes comprarlos, jugar con ellos un ratito y luego dejarlos olvidados en un cajón. No se puede romper la estabilidad emocional de un niño, su paz y su familia, porque de repente te has arrepentido y quieres ejercer de padre cuando a ti te apetece y no cuando él te necesitaba.
Si estos padres de verdad se arrepienten y es cierto que quieren lo mejor para sus hijos, yo les ruego que, por una vez, dejen su egoísmo de lado. Que dejen de pensar en lo que a ellos les apetece, en lo que ellos quieren... y que empiecen a pensar en lo que es mejor para el niño.

Mi hijo es muy feliz. Tiene unos padres que le quieren con locura, un hermanito que le adora y admira, y un montón de amigos.
Hoy en día es un niño afortunado porque no se crió al lado de un ser como tú. Al menos, respeta eso.

12 comentarios:

  1. Hay Nati, para que tu hijo tenga semejante padre...y que desprecios hacia una profesión, no lo comprendo. Yo soy policía pero mi trabajo es servir y proteger y no es más digno que el tuyo. Trabajé durante mucho tiempo de limpiadora y a mucha honra...¿Sabes que yo también aborrezco esa sensibilidad nueva hacia los pobrecitos papás que abandonan a sus hijos? Ah, no malgastes tus bonitas lágrimas y tu buen corazón por personas ignorantes.
    Un beso wapa y cuídate mucho preciosa.
    Un placer leerte.

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  2. HOLA MUY LINDO TU BLOG.!
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    SALUDOS!!!

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  3. Pues desde luego que sí, Norma. Para haber tenido semejante padre, fue mucho mejor que se desentendiera del niño. Pero es curioso; pasan los años, veo muchos casos parecidos al mío (pues eso de irse a comprar tabaco y no volver, ha pasado toda la vida), pero aún así no llego a entender cómo una persona puede seguir haciendo su vida tan normal, sabiendo que tiene un hijo y que pasa de él. No les remuerde la conciencia?.
    En fin... un besote guapa.

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  4. Nati cariño!!! Como te entiendo!!! El padre biológico de mi primera hija, es muy parecido a este energúmeno que hubo en tu vida.
    Yo le puse mis apellidos a la niña, para mas seguridad y que no pudiera utilizar a mi hija para sus intereses. El ni se entero del nacimiento, ni se preocupo, yo el embarazo lo pase ya sin el prácticamente. Pocas veces lo vimos después, alguna, para intentar recuperar lo que yo tanto ansiaba, "una familia", pero con este tipo de personajes, como tu ya bien sabes, es imposible.
    Desde sus tres años, y ya tiene nueve, mi marido actual está con nosotras, ella lleva su apellido, al igual que mis otros dos hijos. Quisimos arreglarlo para que los tres fueran iguales.
    Estoy muy, muy contenta de haberlo hecho y también, como tu, de haber encontrado un padre como dios manda para mi hija, y no este tipo de desechos humanos, que nunca llegaran a nada, más que a hundirse en la miseria de sus vidas.
    ¡Estoy muy contenta por ti y por tu niño Nati!!!
    Un abrazo con muchísimo cariño guapa!!

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  5. hola Nati, yo tampoco lo entiendo, a mí como te insinué un día -historia que ya te digo que ni mis amigos conocen- me abandonaron mis padres biológicos, no sé ni porqué ni en qué circunstancias, así que no les juzgo para nada de nada, no tengo rencores y si acaso tengo curiosidad y tanto así de miedo... pero volviendo a ti y a tu hijo, tienes razón porque un padre que se larga sin más no tiene derecho a nada después, si acaso con los años se arrepiente y quiere reconciliarse con su hijo tendría que hacerlo ligeramente y sonando bajito, como sin hacer ruido y de forma muy delicada, para no dañarle, como tú bien dices, pero eso claro es muy difícil supongo para un ser egoísta que hizo lo que hizo... estos temas de los abandonos dan mucho de sí en el cine... en cuanto a tu primer niño y a ti, me alegro mucho de que encontrárais la pareja y padre que os merecíais los dos, y no te quepa duda que para él tu pareja siempre va a ser su papá, el que le toma la temperatura por la noche se preocupa de si come o no come y le lleva a patinar...

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  6. Hola Nati. Mira que triste y lo que se pierde. Y tú también sufres el doble al ver lo que se le hace a tu hijo. No sé cómo puede ir tan fresco por la vida sin atender a su sangre. Eres una mujer sensible y luchadora...tu niño no necesita a nadie más, te tiene a ti.
    Un abrazo amiga.

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  7. Nati lo que verdaderamente cuenta, es que el niño tiene a un padre no biológico que lo ama, sostengo que padres no son los que te tienen sino los que te crían.

    No creo que vuelva, no puede hacerse cargo de su vida, menos la de su hijo.

    En tu lugar, lo ignoraría si tuviera la oportunidad de verlo.

    Abrazos enormes, cuídate, trabajas! no importa de qué y has salido adelante :)

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  8. Hola Luna!. Qué bien hiciste en ponerle tus apellidos. Yo no lo hice, pues en aquél momento aún estaba con mi ex. Si llego a saber todo lo que vendría después...
    Pero bueno, tengo la esperanza de que si en 12 años no ha aparecido, tampoco lo hará en adelante. Qué podría hacer a parte de inventar patéticas excusas y caérsele la cara de vergüenza por poca que tenga?
    Un beso guapa

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  9. Ah! Se me olvido antes comentarte que yo siempre veo Ventdelpla. ¡me encanta!! Desde que empezó lo sigo!
    Un beso guapa!!!
    AH! Y no te preocupes, que lo que dices tu, es cierto, si en doce años no se ha preocupado, no va hacerlo ahora, y más cuando el niño ya es mayor y puede decidir por si mismo. ¡Estos tíos se piensan que los niños son tontos!!

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  10. Jolín, Manuela...
    Y no sabes nada de ellos?. Supongo que es normal tener curiosidad. A mí me da un poco de miedo, no te lo voy a negar, que el día de mañana el niño quiera saber de su "padre".
    Y sé que sería simple curiosidad...pero este tipo de gente, es muy poco sincera. Se pasan la vida excusándose de sus actos sin dar la cara, inventando historias para eludir su culpa, y por supuesto culpando a los demás. Y mienten muy bien, te lo aseguro.
    Sé por gente del barrio, que durante mucho tiempo, para excusarse cada vez que alguien le preguntaba por qué no se preocupaba por su hijo, decía que yo no le dejaba verlo. Y que no tenía dinero porque yo le hacía pagar una barbaridad por la manutención del niño.
    Con que fíjate qué poca vergüenza y cara dura. Es tan vergonzoso lo que saben que están haciendo, que necesitan mentir para que la gente no descubra lo rastreros que son en realidad.
    En fin...
    Un besito

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  11. Desde luego Rosalía; él se lo pierde. Y que siga sin aparecer, por favor!. Un beso

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  12. Hola Graciela!. Yo también pienso en el fondo, o quiero creer, que no aparecerá después de tanto tiempo. Pero claro, siempre te queda un poco el miedo en el cuerpo, de que una persona que no quiere a su propio hijo, es capaz de cualquier cosa por pura maldad.
    Un abrazo!

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